lunes, 30 de abril de 2012


El Ensayo



La Literatura de Ideas.
¿Cómo escribir un ensayo?
Víctor Rosas Arenas


Alfonso Reyes llamó al ensayo el “Centauro de los Géneros”, Eugenio D'Ors lo definió como la “poetización del saber” de una u otra forma está implícito en él la didáctica y la poesía, la charla erudita o las divagaciones críticas, la sapiencia y el humor, la ironía... o el sarcasmo y desde Montaige -su creador- tiene su propia historia, para algunos se remonta a la Grecia antigua.


            Los géneros literarios son los distintos grupos o categorías en que podemos clasificar las obras literarias atendiendo a su contenido y por tanto, se ofrecen al autor como esquema previo a la creación de su obra. Uno de los géneros más originales por su estructura, finalidad y por su propia historia, es el ensayo.

Pero en esencia ¿Qué es el ensayo? En la literatura el ensayo es una composición escrita en prosa por lo general breve, en el cual se expone la interpretación personal sobre un tema. El ensayo varía de acuerdo a su enfoque o contenido. Hay diversas clases de ensayos.

Tipos de Ensayo:
Filosófico, Descriptivo, Expositivo, Científico, Crítico, Poético, Literario, Personal, De fantasía, ingenio o divagación, Doctrinario, Interpretativo, Crónica o memorias, Periodístico.

El Ensayo formal es generalmente crítico, biográfico o histórico.

El Ensayo informal es muy personal, imaginativo.

Características fundamentales: Es uno de los géneros más modernos y más utilizado hoy día. Sus fronteras formales son imprecisas.  Contiene desde reflexiones sobre temas diversos hasta comentarios de experiencias personales u opiniones críticas.

Características: El contenido del ensayo puede ser muy variado. Puede tratar diversos temas. El escritor puede exponer allí varias ideas tales  como: los sentimientos del propio autor, carácter, fantasías, amores, opiniones, reflexiones y puntos de vista sobre el tema

Estructura de un ensayo: Un ensayo trata de la exposición escrita de un tema el cual se desarrolla por párrafos y la organización de estos constituyen la estructura del ensayo. Generalmente consta de tres partes:

1. Introducción: El párrafo que introduce el tema e indica al lector el asunto a tratar se llama párrafo introductorio. Puede comenzar con una pregunta, una reflexión, una historia, una estadística que propicie la discusión del tema y capture el interés del lector. Si el ensayo es extenso puede tener varios párrafos en la introducción.

2. Desarrollo: Los párrafos que desarrollan el tema se llaman párrafos de desarrollo. La mayor parte de un ensayo está escrito en párrafos de esta categoría. Cuando un escritor(a) termina de discutir una idea y va a empezar con otra, frecuentemente utiliza un párrafo corto u oraciones de transición para entrelazar las mismas de forma tal que faciliten la coherencia y unidad de los párrafos.

Los párrafos u oraciones que cumplen con esta función se conocen como párrafos u oraciones de transición o enlace. Este se puede referir a lo que se ha dicho y sugerir lo que se dirá a manera de conexión con otro párrafo de desarrollo.

3. Conclusión: La aportación y opinión final del escritor se presenta en la conclusión. Es el cierre del ensayo, su aportación. Aquí el escrito debe ser preciso, claro, contundente, cerrar en forma brillante, ecuánime creativo e inteligente.

Pasos para escribir un ensayo:

Paso 1: Antes de escribir el ensayo: a) Elige un tema. b) Identifica cuál es el punto de vista que  deseas desarrollar a través del texto. c) Organiza un esquema con la idea principal y las secundarias

Paso 2: Busca datos, citas, información, estadísticas, noticias o cualquier antecedente que apoye o sirva para demostrar la idea central de la argumentación de tu escrito. Identifica y maneja el vocabulario relacionado con el tema que vas a desarrollar.

Paso 3: Comienza a escribir. Organiza tu escrito con libertad, pero sin olvidar una estructura mínima: introducción, desarrollo, conclusión o cierre. Si lo deseas y tu tema lo permite, puedes comenzar con una anécdota, una pregunta o una vivencia personal, o esbozar la hipótesis que deseas confirmar.

Paso 4: Recuerda mantener tu estilo personal, algo que te identifique o le dé un rasgo particular. Utilizar un vocabulario adecuado. Debes tener en cuenta el uso de palabras que estén académicamente aceptadas y que sean respetuosas.

Paso 5: Recurre a los conectores para unir una idea o párrafo con otro. A continuación algunos ejemplos de conectores: a) temporales: (más tarde, al poco tiempo); b) espaciales: (detrás, junto a); c) de ordenación: (a continuación, por último); d) de razonamiento lógico: (por consiguiente, no  obstante, en conclusión), etc.

Paso 6: Revisión. Después de escribir el borrador verifica si:

- Se mantiene un hilo conductor.
- Las ideas expresadas resultan claras e
   interesantes.
- Las ideas expresadas mantienen coherencia y
  secuencia lógica.
- La ortografía, la acentuación y la puntuación
  están correctas.
- Se aprecia tu estilo personal.

Paso 7: Busca la opinión de los padres, hermanos, amigos o maestros. Comparte el ensayo con alguien de confianza que te pueda orientar, para obtener sugerencias. Vuelve a leerlo y decide si estás satisfecho o necesitas hacer cambios.

El ensayo como preámbulo de la creación literaria.

Es recomendable familiarizarse con el  género, el estilo y otros aspectos del ensayo. Por lo tanto, una buena estrategia es seleccionar un ensayista y sus escritos o un ensayo que sirva como modelo. Te sugiero algunos grandes ensayistas como: Montaigne (Nada menos y nada más que el creador del ensayo allá en el siglo XVI); Voltaire; Mostesquieu; J. J. Rousseau; Arnold Toynbee; Benedetto Croce; Raymond Aron; André Gide; Francois Mauriac; José Enrique Rodó; Ortega y Gasset; José Vasconcelos; Alfonso Reyes; José Carlos Mariátegui; Ezequiel Martínez Estrada; Jorge Luis Borges;  Gabriel Zaid; Carlos Monsiváis; Enrique Krauze;   Carlos Fuentes; Octavio Paz.

Lee el siguiente ensayo y observa la actitud del autor con respecto al tema que se trata.


Siempre me descubro  reverente al  paso  de  las mujeres elefantas, maternales, castísimas, perfectas. Sé del sortilegio de las mujeres reptiles -los labios fríos, los ojos zarcos- que nos miran sin curiosidad ni comprensión, desde otra especie zoológica.

Convulso, no recuerdo si de espanto o atracción, he conocido un raro ejemplar de mujeres tarántulas. Por misteriosa adivinación de su verdadera naturaleza vestía siempre de terciopelo negro. Tenía las pestañas largas y pesadas, y sus brillos de bestezuela candida me miraban con simpatía casi humana.

Las mujeres asnas son la perdición de los hombres superiores. Y los cenobitas secretamente piden que el diablo no revista tan terrible apariencia en la hora mortecina de las tentaciones.

Y tú; a quien las acompasadas dichas del matrimonio han metamorfoseado en lucia vaca que rumia deberes y faenas; y que miras con tus grandes ojos el amanerado paisaje donde paces; cesa de mugir amenazadora al incauto que se acerca a tu vida, no como el tábano de la fábula antigua; sino llevado por veleidades de naturalista curioso.
Julio Torri.

Según José Luis Martínez, Cronista de la Ciudad de México y autor del libro El ensayo Mexicano Moderno, amplía los rasgos peculiares del ensayo así:

1)   Falta voluntaria de profundidad en el examen de los asuntos; método caprichoso y divagante, y preferencia por los aspectos inusitados de las cosas -según Montaigne-.
2)   Exposición discursiva, en prosa, de extensión muy variable.
3)   Es   un   producto   típico   de   la   mentalidad individual del Renacimiento que determina "un múltiple conocimiento de lo individual en todos sus matices y gradaciones".
4)   La expresión más concisa y exacta que corre a propósito del ensayo es el de "literatura de ideas”.
  


viernes, 30 de marzo de 2012


Il Grande Silenzio


Víctor Rosas Arenas



Algunos críticos consideran a esta cinta como  
"el mejor spaghetti western realizado jamás". 
Es, si se me permite decirlo, una obra interesante. La música de Morricone, lánguida y terriblemente hermosa, envuelve en mágica perfección aquel inhóspito escenario blanco
 en donde hombres desesperados tratan de sobrevivir 
ante la inclemente naturaleza y las balas de los cazadores de hombres.

        Se cuenta que el actor frances Jean-Louis Trintignant, quedó absolutamente enamorado del género luego de ver Django, por lo que le rogó a Corbucci (director) que lo considerara para una nueva cinta, pero había un solo problema: Trintignant no hablaba italiano, sólo francés, ante lo que Corbucci decidió transformarlo en un pistolero mudo. Un pistolero que arrastraba una trágica historia, mientras atravesaba la nieve infinita buscando traer un poco de justicia ante los pobres desgraciados que ahí vivían, y que estaban siendo asesinados, por los más crueles cazarrecompensas.

        Corbucci maneja la cinta con cierto rasgo impresionista, logrando a cada instante la mágica fusión entre el salvaje oeste y el lirismo del propio  Corbucci. Se puede palpar esa nieve insólita de un viejo oeste, así como la desesperación y el odio de esa gente. Mención aparte merece el rol del gran Klaus Kinski, que  interpreta quizá, el ser más despiadado que ha rondado el salvaje oeste.

        La trama se centra en la frontera entre México y Estados Unidos. A finales de 1800 hay una gran nevada y esto obliga a los criminales a dejar las montañas donde viven y bajan al valle. De esta situación sacan provecho los cazadores de recompenzas sin escrúpulos, que matan por pocos dólares, sin importar el crimen o la inocencia del inculpado. Silencio (Jean-Louis Trintignant), un pistolero solitario, trata de oponerse a la matanza enfrentándose a Tigrero (Klaus Kinski) en un papel a su medida: el más sanguinario de los cazadores.

        Sin lugar a dudas, uno de los mejores spaghetti-western de muchos tiempos por la originalidad del argumento, el guión, el realismo de la historia y los sugestivos temas de Ennio Morricone a pesar de algunas fallas técnicas del film. Gran western que pude apreciar a los catorce años en un cine enorme, metido en la pantalla, en una época que ya fue y no volverá jamás. Temblando totalmente de frío, agotado, como un corcel imaginario, cabalgando… sobre la nieve.


TÍTULO ORIGINAL: Il Grande Silenzio
AÑO: 1968
DURACIóN: 102 min.
PAíS: Italia
DIRECTOR: Sergio Corbucci
GUIóN: Sergio Corbucci, Vittoriano Petrilli, Mario Amendola, Bruno Corbucci
MúSICA: Ennio Morricone
FOTOGRAFíA: Silvano Ippoliti
REPARTO: Jean-Louis Trintignant, Klaus Kinski, Luigi Pistilli, Marisa Merlini, Frank Wolff, Mario Brega, Raf Baldassarre, Spartaco Coversi, Vonetta Mcgee.
PRODUCTORA: Coproducción Italia-Francia.


        Te invito a ver, en forma “silenciosa” los enlaces de tributo al film: “El Gran Silencio” (1968) donde podrás apreciar la belleza del tema musical de Morricone y las imágenes de Corbucci:


El tráiler:


finalmente los Créditos:

     






    




martes, 28 de febrero de 2012

El triunfo de la Persistencia.

Demián Bichir el actor… el hombre.


Víctor Rosas Arenas

Sentado, en su butaca del teatro Hollywood & Higland Center en Hoollywood, California,  Demián Bichir (el actor mexicano), vio cómo la noche del domingo 26 de febrero de 2012, se le escapaba de las manos el premio Óscar de la Academia de Ciencias y Artes de Hollywood por su actuación en: "A Better Life" del director Chris Weitzen.
Para muchos una derrota. Para nosotros un gran triunfo, de un actor que paradójicamente en experiencia de vida y en su propio trabajo actoral, la vida lo llevó a encontrar, casi secuencialmente, como en edición de película perfecta: ¿el sueño americano?


        Hasta paradójico puede ser que un film, que lleva como argumento la búsqueda del sueño americano, que evidencia el drama migratorio, pudiera ganar el “Oscar” precisamente por un trabajo en donde la trama versa sobre la realidad que sufren miles y millones de inmigrantes latinos  en las propias tierras del tío Sam.

        ¿Contradictorio? que se premiara una temática inmigrante, más allá de la propia actuación del actor Demian Bichir por demás incuestionable. Sería tanto como reconocer los derechos de los propios “ilegales”, por quienes saben que los necesitan en su mercado pero los ignoran en derechos.

        Paradójico también que alguna vez el propio actor, con 22 años, se dice, buscara fortuna en Nueva York donde trabajó ilegalmente; y quien ahora 25 años después, 6 de febrero de 2012, bromeara con George Clooney, Brad Pitt, Jean Dujardin (a la postre ganador de la estatuilla) y Gary Oldman de tú a tú, antes de compartir con ellos la fiesta previa a la entrega de los premios. En medio de la “red carpet”, de toda la sofisticación de Hollywood y del nerviosismo propio de la entrega de los mismos.


        En una nominación al “Oscar” por demás ganada en todo su valor histriónico, envuelta en la realidad misma que algún día sufriera en vida el propio actor. Ahora es Bichir quien ejerciendo su popularidad, basada en su gran historial histriónico y su propia experiencia, se proyecta, con este film, como un portavoz de los indocumentados.


        La sola nominación al premio ya es un triunfo y el efecto está ya dado: presentar ante los ojos del mundo y de los políticos de ambos países, de la sociedad misma y del mundo, el grave problema de los derechos humanos hacia los inmigrantes, cualesquiera que sea su origen.


miércoles, 15 de febrero de 2012

SPAGHETTI  WESTERN:
UNA MANIFESTACIÓN DEL OESTE
Y DE LA VIDA.





 “C'era una volta il West”
Víctor Rosas Arenas
Cuando era joven, muy joven, casi un niño todavía; nací con imágenes de filmes ambientados en el viejo oeste o lo que se conoció como el género western o del oeste. Con estrellas como Gary Cooper, John Wayne, entre otros.
Bajo la imaginación manifiesta en mis juegos infantiles, ya que acostumbrábamos excursiones, en donde creaba mis propios personajes y argumentos, y  en donde salvaba a la supuesta heroína, siempre joven y hermosa, que al final se quedaba con el héroe (conmigo); aunque a veces en finales no románticos el héroe (yo) desaparecía solitario en la lejanía.

Eran… mis juegos infantiles…  portaba un sombrero y un rifle de postas, que en aquellos lejanos tiempos, era uno de los juguetes más apreciados.  Así transcurría mi imaginación y mis juegos perdidos en el tiempo… pero siempre alimentados por el cine… por el western.

       En extensos horizontes, donde los corceles recorrían largas travesías en praderas rodeadas de montañas de múltiples alturas, se ceñían las historias de hombres arrojados por el destino y arrolladores con las armas de seis... seis balas dispuestas para la muerte.  Pero no sólo eso, besaban a las mujeres sin quitarse el sombrero, y luego de luchar y pelear por las causas de ellas, o las propias, les entregaban el “botín” y se despedían de ellas, dejándolas atónitas y enamoradas.

       En parte es el final de: “Una Lunga Fila di Croci” del director: Sergio Garrone, (1969) con excelente música, a la Morricone, de: Vasco (Vassilli Kojucharov). El estelar: Anthony Steffen y la heroína: Nicoletta Machiavelli de quien, a mis 15 años, me enamoré. (Puro y total amor platónico). Aunque no fue la única, pues después surgió (amé a): Claudia Cardinale y otras.
       Parecía que mi “alter ego” era Clint Eastwood, aunque ya era muy famoso y me refugié más (subliminalmente) en la figura de Anthony Steffen (Antonio de Teffé) que era  menos conocido. Siempre pensé que era norteamericano, pero mucho después me enteré, que afortunadamente era italiano, que filmaba en su país y para entrar al mercado gringo, cambió su nombre. Al igual que en algún momento lo hizo  Morricone y otros para entrar en ese mercado, que despectivamente llamó a este género: “Spaghetti Western” y que extendió aún más el espectro de este género, pues estaba el western clásico, el de añoranza y otros desarrollados en Hollywood con directores como John Ford, Raoul Walsh y otros; la década de los 50`s es el mayor esplendor de estos primeros westerns.

       A finales de los 60`s y principios de los 70`s de Italia llegaba ahora el “spaghetti western”; y sus respectivas copias en otros países. En España se llamó “chorizo western” y en México algunos osados lo llamaron “chili western” con figuras como: Rodolfo de Anda, Carlos East, Julio Alemán, Jorge Luke, Jorge Rivero, Pedro Armendariz Jr., y los Almada, entre otros. Sin embargo, La supremacía era del “spaghetti western” de Italia, pero ya para mediados de los 70`s o antes, este subgénero estaba aniquilado.
       El "spaghetti" manejó panorámicas, pero ahora con un close up extremo hasta llegar al insert; más violento, y con las botas más sucias. Presentaba una estética inmunda, pero estilizado en el triller. Es obvio que la crítica fue muy reticente. De alguna manera, de chavo, me identifiqué más con esta nueva concepción que, Leone visualmente y Morricone musicalmente lograron crear con un nuevo lenguaje del viejo oeste: la vida en un estado de excepción.
       Muchas cintas fueron de bajo presupuesto (casi todas) y ambientaban sus historias entre 1860 y 1890 en el viejo oeste norteamericano y su puesta en escena, coincidió en mi vida.
De Morricone nadie se pone de acuerdo cuál es su mejor partitura, yo creo que todas son excelentes, pero personalmente creo que: “ONCE UPON A TIME IN THE WEST” es la mejor, es demasiado triste pero esperanzadora, llena de fe inquebrantable.
       Para finalizar me quedo con 8 filmes, 5 féminas y una música:
       FILMES: La trilogía de Sergio Leone del “Hombre sin nombre”: “Por un puñado de dólares”, 1964; "Por unos dólares más", 1965; “El Bueno, el Malo y el Feo”, 1966; “Érase una vez en el Oeste”, 1968 y “Giú la testa”, 1971 (un tiempo prohibida en México por el régimen echeverrista); “Today It`s me, Tomorrow you” Tonino Cervi, 1968; “Una Lunga Fila de Croci” Sergio Garrone, 1969 y “Il Grande Silenzio” Sergio Corbucci, 1968.

       FÉMINAS: Nicoletta Machiavelli; Evelyn Stewart; Claudia Cardinale; Ursula Andress y Raquel Welch.

       Y UNA MÚSICA: Ennio Morricone, sumamente expresionista, toca hasta la última fibra del alma, en donde un inflexible nudo en la garganta puede preceder a la última lágrima o el último tiro.
       Aquí viene una larga fila de enlaces para que puedan calibrar,  en los cilindros de una Colt 1851 Navy, el arma que utilizaba Clint Eastwood en sus filmes; aquellos filmes épicos del oeste, que entre mis 12 y 17 años fueron mis favoritos. Es decir entre finales de los sesentas y principios de los setentas, cuando pasé de niño a joven y a joven adulto. Y que de alguna manera marcaron mi vida.
      Pero no divaguen en internet. Como diría “Tunco Maclovio”, personaje central del film "chili western" del mismo título: ¡ajústense a mis enlaces!
¡Que los disfruten!



UNA LARGA FILA DE CRUCES (TEMA PRINCIPAL VOCAL):


ANTHONY STEFFEN LEGEND:


ANTHONY STEFFEN RIP:


TODAY WE KILL TOMORROW WE DIE – (TRAILER)


                                   Ennio Morricone - a - El Extasis del Oro


GIÙ LA TESTA – (SCENA FINALE...) (flashback di john prima di morire)...


CLAUDIA CARDINALE (TRIBUTE)


ONCE UPON A TIME IN THE WEST (TRAILER)


CLAUDIA CARDINALE (ENNIO MORRICONE)


Nicoletta Machiavelli



Nicoletta Machiavelli









































































martes, 29 de noviembre de 2011

El Hombre Gráfico.

                                                                              geoms02/VRA

Víctor Rosas Arenas

       La fotografía, la representa­ción gráfica (acaso también estética) de un sin fin de reali­dades humanas, no surge espontáneamente sino como resultado de muchos experi­mentos, muchos claroscuros y una que otra toma fuera de foco. El cine es la fotografía en movimiento, es el presente; una fotografía es…
la eternidad.

       Ya  Aristóteles, en su "Fí­sica", explicaba que "los cuer­pos colocados ante una caja herméticamente cerrada y con un agujero en uno de sus lados reflejan su imagen en el lado opuesto". Mucho más adelante, en un paso importante para concebir a la fotografía como tal, Carlos Schelle (uno de los fundadores de la química orgánica) descu­bre en 1770 que el cloruro de plata se conserva blanco en la oscuridad y se ennegrece por la acción de la luz. Este proce­dimiento sirve de base para que en 1839 los franceses José Niepce y Luis Daguerre descu­bran la fotografía más o menos como la conocemos hoy, al experimentar con el daguerro­tipo, que no es otra cosa que la cámara oscura de donde se obtienen directamente prue­bas positivas. Asimismo, el avance técnico de la fotografía (debido a gente como Fiseau, Foucault, Claudet, Darlot) per­mitió el descubrimiento del cinematógrafo, cincuenta y seis años después, por otros dos franceses: los hermanos Lumiére.

       Pero la fotografía no repre­senta un simple avance tec­nológico: tiene otros sentidos en cuanto a sus funciones para con el hombre. En principio es una prolongación del hom­bre mismo, en tanto que "de­tiene", automatiza una acción determinada, fija en el cere­bro, que sólo puede ser repre­sentada gráficamente al mundo sensorial mediante la fotografía. El hombre se tras­ciende cuando es capaz de retratarse a sí mismo, cuando puede observar su imagen.

       Para Henry Fox Talbot, la fotografía automatiza y eli­mina los procedimientos sin­tácticos de la pluma. Ya en 1839, Talbot presentaba una ponencia que tenía por título: "Breve explicación del arte del dibujo fotogénico, o sistema con el que puede hacerse que objetos naturales se delineen a sí mismos sin la ayuda del lápiz del artista" — el solo título de la ponencia es por demás elo­cuente—. Para McLuhan, el paso del hombre tipográfico a la era del hombre gráfico se dio con la invención de la fotografía: la fotografía, con sus cualidades de uniformidad y repetibilidad, representa una ruptura "gutenbergiana".

       Mucha gente acusa a la foto­grafía de arte casual y espontá­neo; sin embargo, el instante en que se intenta una fotogra­fía puede determinar que se logre o no; lo principal es la simbiosis técnico-humana con que se capta una realidad. (Si ante un objetivo no hay opor­tunidad de pensar cómo o desde qué ángulo se apreciaría mejor, al disparar el obturador el fotógrafo recurre a su capa­cidad de síntesis, mediante el conocimiento de ciertas téc­nicas y una  pro­pia sensibilidad ).

       Es importante el papel de la fotografía respecto a otras expresiones artísticas como la pintura o la literatura. Marshall McLuhan señala que "la foto­grafía se reflejó en el campo de las otras artes tradicionales, cuando el pintor ya no podía seguir pintando un mundo que habla sido tan fotogra­fiado, para no continuar pasó a revelar el proceso interno de la creatividad, acudiendo para ello al expresionismo y al arte abstracto. De igual modo el novelista ya no podía seguir describiendo objetos y acon­tecimientos, gracias a la foto­grafía, la prensa, el cine y la radio. El poeta y el novelista pasaron a los gestos de la mente dirigidos hacia adentro, con lo que nos hacemos a nosotros mismos y a nuestro mundo. Así pues, el arte  tradi­cional pasó de un paralelismo con el exterior a un hacer interior".

       McLuhan sitúa al arte tradi­cional a la manera de Aristó­teles: "La meta del arte no es representar la apariencia externa de las cosas sino su sig­nificado interno, porque ésta es su verdadera realidad y no el amaneramiento externo y el detalle". Y desde luego, la fotografía tiene la capacidad de mostrar lo externo y lo interno de las cosas, mediante sus técnicas, su lenguaje, y la sensibilidad del fotógrafo.

       Es indudable que nos encontramos en la era de la comunicación, de la información, y de lo que hacemos con ellas, de la fotografía, la cual, más que un medio expresivo, conforma ya un lenguaje a través de la luminosidad y la reflexión de la luz. Pero este nuevo len­guaje no es de ninguna forma intrascendente. Alguna vez László Moholy-Nagy dijo:

"El analfabeto del futuro será aquél que no sepa fotogra­fiar". 


México, D.F. mayo de 1979.


martes, 1 de noviembre de 2011

El Legado de Steve.

 
Jonathan Mark / Aplee Mark


 Víctor Rosas Arenas
Mucho se ha hablado, se habla y se hablará de Steve Jobs el CEO de Aplee, el genio de los productos electrónicos masivos. Seguidores, indiferentes y hasta sus detractores reconocen en él indiscutiblemente un genio, a pesar del lado oscuro de su vida y que muchos quieren pregonar para denostar al otrora genio de Aplee. Lo importante es destacar lo que con hechos demostró en su vida: el gurú de la electrónica.

       Sabemos por sus biógrafos que Steve Jobs fue un hijo adoptado, que tuvo sus "años locos" como todo joven en California a comienzos de los 70, que viajó a la India en un viaje espiritual, que creó una empresa que lo hizo multimillonario cuando no había cumplido 30 años y que, irónicamente, fue despedido de la misma compañía por el hombre que había contratado para reemplazarlo.

       Pocos objetarían el calificativo de visionario que muchos le prodigaron al referirse a él ante su muerte. El asunto sobre el que no hay un acuerdo total es: ¿qué era lo que hacía de Jobs un genio? En otras palabras, ¿qué había de particular o de especial en su forma de pensar o de actuar que lo ponía por encima de la mayoría de los mortales?

       Algunos hablarían de su perfeccionismo, cuando no a un grado de exigencia con sus colaboradores rayando casi en el despotismo. Otros destacan su inconformismo con los estándares de la industria informática, su deseo de "ir más lejos". Finalmente, algunos tienden a poner de relevancia su perspectiva centrada en el cliente y/o su experiencia con el producto, en una fauna de enamorados de la tecnología.

       Michael Michalko (“Los Secretos de los Genios de la Creatividad” Ediciones Gestión) llama a esta característica de actuar y de pensar de Jobs "pensamiento productivo" y lo define en contraposición al "pensamiento reproductivo", que es el más común para la mayoría de las personas. Es decir el “no mirar el futuro con los lentes del pasado” tal y como se enseña en la mayoría de las escuelas. La capacidad de enfrentar desafíos, oportunidades o problemas de un modo que no está atado al pasado y que no está limitado en términos de las opciones, sino que las genera en gran número. Eso llama Michael Michalko pensamiento productivo. Una especie de pensamiento horizontal desde el presente para el futuro.

       Pero quizá ni eso mismo sería trascendente sin destacar otros principios y valores que el mismo Steve manejó a lo largo de su vida y que serían, en sus propias palabras al dirigirse en su discurso ante estudiantes de la universidad de Stanford, lo que haya determinado el desarrollo de su vida y de sus éxitos. Trataré de destacarlos en los tres temas en que dividió su texto:

1. Conectar los puntos:


       Sinceridad con él mismo y con los demás en el contexto de su mensaje. Consideración al no querer “gastar” los ahorros de sus padres en la matrícula de su universidad. Curiosidad e intuición para seguir de oyente en la universidad, durante 18 meses, sólo en las materias que le gustaban.

“Conectar los puntos hacia atrás ya que posteriormente los tendrás que conectar hacia el futuro”.  Fue su mensaje certero, pero delineó algo más: “Es más, creer que los puntos se unirán alguna vez en el futuro te da la confianza de creer en tu corazón”… (Al referirse Steve a su deserción de la universidad y a sus estudios de caligrafía que en algún momento él pensó que no le servían aparentemente de nada, es decir no tenían ninguna aplicación práctica para su vida en ese momento).

2. El amor y la pérdida:

       Saber pronto qué es lo que más se desea hacer en la vida. Refiriéndose al amor de lo que hacía y a la pérdida de su empresa al ser despedido de la misma. Dice Steve: “había sido rechazado pero aún estaba enamorado de lo que hacía” y decidió: comenzar de nuevo.

Reconoce que al ser echado de Apple fue lo mejor que le hubiera pasado, dice Jobs: “había cambiado el peso de éxito por la ligereza de ser de nuevo un principiante”, es decir volvió la creatividad y el desafío. Fue ahí donde creó las empresas Next y Pixar. Dicen que "la suerte es el azar aprovechado" y fue justamente lo que le sucedió a Steve: Apple compró Next y así Steve estaba nuevamente en casa, las tecnologías desarrolladas en Next fueron el corazón del renacimiento de Apple. La enseñanza aquí es: “no perder la fe y mantener el amor por lo que se hace”.  

Intuición y confianza
“Entonces encontrar qué es lo que aman hacer es el desafío. Esto vale tanto para el trabajo como para los amores. “La única forma de tener un trabajo genial es amar lo que hagan” clamó Jobs a sus jóvenes escuchas. “No se conformen y sigan buscando si aún no lo han encontrado”.

3. La Muerte.


“Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón”
       Jobs dice: “Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que haya encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida”. “Porque prácticamente todo, las expectativas de los demás, el orgullo, el miedo al ridículo o al fracaso se desvanece frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante”.
“Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco para evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo, no hay razón para no seguir a tu corazón”.

Reconocer la verdad, por más dramática que ésta sea.
       “Nadie quiere morir. Ni siquiera la gente que quiere ir al cielo quiere morir para llegar allí”. “La muerte es posiblemente el mejor invento de la vida”. “Es el agente de cambio de la vida. Retira lo viejo para dar lugar a lo nuevo. Ahora mismo lo nuevo son ustedes, pero dentro de no demasiado tiempo, de forma gradual, se irán convirtiendo en lo viejo, y serán apartados”… “Su tiempo es limitado, así que no lo malgasten viviendo la vida de otro”.

“Sigue hambriento. Sigue alocado”  
       “No se dejen atrapar por el dogma, que es vivir según los resultados del pensamiento de otros”. “No dejen que el ruido de las opiniones de los demás, ahogue su propia voz interior”; “Y lo más importante, tengan el coraje de seguir a su corazón y a su intuición”.

       El mundo que creó Steve Jobs incluye una serie de inventos y artefactos tecnológicos, pero pensó los productos de la era de la computación e Internet desde el punto de vista de los miles de millones de "receptores" de mensajes, a quienes convirtió en "emisores"; así a partir de ese momento los otrora millones de receptores se convirtieron en emisores de sus propios mensajes. Para confirmar lo que alguna vez dijera Mc Lujan: “El medio es el mensaje”. Steve Jobs una especie de Gutenberg electrónico.
       Haciendo un paralelo, el político que pueda darle a los “receptores” (ciudadanos) los "productos" (ideas, acciones, hechos o realizaciones en lo educativo o trabajo) para que puedan transformarse así mismos tanto como a sus núcleos sociales  en “emisores” de su propio desarrollo junto con la sociedad, será un Steve Jobs de la política.